| |
Caldera digital
Existen en el mercado calderas digitales que ofrecen el doble
servicio de calefacción y agua sanitaria.
Además son aptas para instalaciones de sistemas por radiadores,
fan coils y piso radiante según lo que manifiestan sus
fabricantes Acquaterm SRL
Son del tipo tiro balanceado forzado sin llama piloto, con
potencia automática variable, encendido suave y progresivo,
además de un funcionamiento silencioso.
Cuentan con regulación digital de la temperatura del agua del
circuito de calefacción, y del agua sanitaria; e indicador
digital de anomalías de funcionamiento.
Tiro natural o forzado
Según el tipo de circuito de combustión.
Las de
Tiro Natural cuentan con un circuito que toma el aire necesario para
la combustión del propio local donde está instalada y expulsa
los gases al exterior por un tubo de evacuación que aprovecha el
efecto chimenea (tiro natural).
Por motivos de seguridad, es muy
importante garantizar el tiro de la chimenea para evitar el
retroceso de los humos hacia la propia caldera y al interior de
la vivienda.
En estas calderas, -según sea el sistema de
encendido-, hay modelos con o sin llama piloto, ya que la llama
principal se enciende directamente lo que permite, aunque
menor, un ahorro de consumo energético.
Por su parte en las
calderas abiertas de tiro forzado, la
combustión se realiza también con el aire del local donde está
instalada, pero, -a diferencia de las anteriores-, los gases se
expulsan por medio de un ventilador (tiro forzado) y se conducen
al exterior por un conducto específico.
Finalmente las calderas estancas de tiro forzado disponen de un ventilador que recoge del exterior
el aire que utiliza para la combustión y envía los gases de
combustión al exterior.
La circulación del aire y de los gases
se canaliza a través de dos conductos específicos, uno de
aspiración y otro de expulsión que suelen ser concéntricos.
Estas calderas ofrecen una mayor seguridad, puesto que el
circuito de combustión no tiene comunicación alguna con la
atmósfera del local donde está instalada. Por este motivo, la
caldera estanca no tiene limitaciones de ubicación; puede ser
tapada u ocultada o, incluso, situarse dentro de un armario,
según lo expresado por sus fabricantes.
De la misma manera estos modelos permiten controlar mejor la
combustión al no existir fluctuaciones en la entrada de aire,
efecto que redunda en un mayor rendimiento.
Reglamentación
y Controles
Los propietarios de calderas están obligados a contar con un
seguro de responsabilidad civil
que cubra los daños que podría producir el uso de las mismas,
incluido el almacenaje, transporte y quemado de combustible, a
personas y a bienes de terceros.
Se requiere la certificación por parte de un ingeniero (civil,
industrial, mecánico y/o eléctrico) y deberá encontrarse
inscripto como instalador de primera categoría.
Dicha certificación por parte del profesional implica que, como
mínimo, están cumplidos los siguientes requisitos:
* Que las instalaciones se encuentren habilitadas por el
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, si utiliza gas natural
como combustible, la habilitación del ENARGAS
* Que exista una entrada permanente y adecuada de aire por
las ventilaciones del local, que no deben estar obstruidas
* Que el generador no presente incrustaciones, corrosiones,
depósitos de sedimentos, picaduras, grietas, reducción de
espesores o debilitamiento del material. No debe haber pérdidas
de fluidos
* Que exista, funcione correctamente y se encuentren en
conservación los instrumentos y dispositivos, tanto los
dispositivos de corte, como los de control, equipo de
combustión, instalaciones de almacenamiento y suministro
de combustible
* Que se cumplan las disposiciones de ENARGAS referidas a
seguridad
Las comprobaciones efectuadas deberán ser volcadas en un
informe, cuyo original deberá quedar en poder de la Compañía de
Seguros, y un duplicado en poder del asegurado.
En la sala de la caldera deberá estar la planilla donde se
asentarán todas las verificaciones y mantenimientos, que deberá
ser convalidada cada 3 meses por el profesional a cargo,
implicando con ello que las comprobaciones previstas han dado
resultados satisfactorios y se han efectuado los mantenimientos
correspondientes
El asegurador deberá comunicar al Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires la contratación del seguro, el que se encontrará
convalidado por un profesional que certifique que la instalación
reúna las condiciones necesarias de seguridad. La falta de nueva
comunicación implicará que la póliza subsiste o ha sido
renovada, conservando la instalación las primitivas condiciones
de seguridad.
Es obligación de la aseguradora comunicar de inmediato al
Gobierno de la Ciudad la interrupción de la relación contractual
con el asegurado, la no continuación del profesional, la
alteración de las condiciones de seguridad de la instalación y
su ampliación, modificación o transformación.
Las instalaciones térmicas o inflamables, además, están sujetas
a las disposiciones para su habilitación que fija el Código de
Edificación de la Ciudad de Buenos Aires; si la caldera es a
gas, deberá, además, contar con la habilitación correspondiente
(Decreto Nº 887/979).
Estos requisitos también son exigibles para calderas de tipo
domésticas para agua caliente y/o calefacción de más desde
50.000kcal/hora y los calentadores de agua por acumulación (termotanques)
de una capacidad igual o mayor a 300 litros. |
|